El mercado energético global atraviesa una de sus jornadas más críticas tras el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Por segundo día consecutivo, los precios del crudo han experimentado un alza sin precedentes; el barril de Brent superó los US$85, acumulando un incremento del 18% en solo 48 horas, mientras que el gas natural en Europa se ha disparado casi un 80%. Esta escalada responde al cierre de facto del Estrecho de Ormuz y a la interrupción de la producción en yacimientos clave como el de Rumaila en Irak, sumado al ataque iraní contra la mayor planta de exportación de GNL en Qatar.
La tensión ha escalado a niveles de alerta máxima tras las amenazas de los rebeldes hutíes en el Mar Rojo y los ataques con drones contra infraestructuras vitales, como la refinería de Ras Tanura en Arabia Saudita y el centro de comercio de Fujairah en Emiratos Árabes Unidos. Ante este escenario, Estados Unidos ha emitido órdenes de confinamiento para sus delegaciones en Riad, Yeda y Dhahran por ataques inminentes con misiles. Analistas de JPMorgan advierten que, de persistir la inactividad en Ormuz, los productores del Golfo podrían verse obligados a recortar la producción en semanas debido al agotamiento de la capacidad de almacenamiento.
Las repercusiones económicas ya generan alarma en los organismos internacionales. El FMI y el Banco Central Europeo han advertido que un conflicto prolongado no solo disparará la inflación a corto plazo, sino que provocará una caída marcada en la producción global y el crecimiento de la Eurozona. Mientras tanto, potencias como China exigen garantías para el libre tránsito marítimo e Indonesia comienza a buscar suministros alternativos en Estados Unidos, reflejando una reconfiguración forzada del mapa energético mundial ante el riesgo de un desabastecimiento prolongado.

FUERTE CAÍDA DEL COBRE Y APETITO POR REFUGIO IMPULSAN AL BILLETE VERDE
El dólar en Chile cerró la jornada de este martes con un incremento de $24,9, situándose en $909,7, su nivel más alto en lo que va del año. Esta escalada representa el mayor avance diario de la divisa desde abril de 2025, impulsada por un complejo escenario externo donde la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente ha forzado a los inversionistas a buscar refugio en activos estadounidenses. El movimiento fue calificado por los analistas como un “doble shock”, derivado tanto del fortalecimiento global del billete verde como del desplome en la cotización de las materias primas.
En el mercado internacional, el Dollar Index avanzó un 0,82%, superando los 99 puntos por primera vez desde mediados de enero. Esta fortaleza del dólar a nivel mundial coincide con una brusca caída del cobre, nuestro principal producto de exportación, que se desplomó un 2,59% hasta los US$5,8 la libra. El metal rojo se ha visto presionado por los temores de una desaceleración económica global, gatillada por el encarecimiento de la energía tras los ataques en Irán y las amenazas de cierre en rutas comerciales clave.
Expertos del sector financiero advierten que mientras el Estrecho de Ormuz permanezca sin garantías de tránsito, el sesgo para el tipo de cambio seguirá siendo alcista. Con la resistencia actual fijada entre los $908 y $915, el peso chileno queda en una posición vulnerable, dependiendo directamente de la evolución del conflicto y de la capacidad del mercado para absorber la presión inflacionaria derivada del alza del petróleo. La volatilidad se mantiene como la tónica predominante para las próximas sesiones cambiarias. (NP-Gemini-Emol-Agencias)







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