El mercado financiero aguarda con optimismo la entrega del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, que será publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadísticas. Tras un cierre de año 2025 que sorprendió con una inflación anual del 3,5%, los analistas proyectan que el indicador del primer mes de 2026 se ubique en torno al 0,4%. De confirmarse estas cifras, la inflación a doce meses descendería hasta el 2,8%, marcando un hito al situarse por debajo de la meta del Banco Central por primera vez desde marzo de 2021.
Esta pronunciada caída interanual se explica, en gran medida, por un efecto de base de comparación estadística. En enero del año pasado, el índice registró un fuerte incremento del 1,1% debido al ajuste en las tarifas eléctricas. Al salir dicho dato del cálculo de doce meses y ser reemplazado por una cifra considerablemente menor, el indicador anual experimenta un alivio automático. Economistas de diversas entidades bancarias coinciden en que la ausencia de brechas de actividad y la reciente apreciación del tipo de cambio han contribuido a mitigar las presiones sobre los precios.
El comportamiento de la canasta básica durante enero habría estado marcado por fuerzas contrapuestas. Por un lado, factores estacionales propios de la temporada estival presionan al alza servicios como el turismo, mientras que la caída en el valor del dólar ha favorecido la reducción de precios en bienes importados, combustibles y paquetes de comunicaciones. Expertos de Bci Estudios y Banco Itaú señalan que este escenario ratifica que el ciclo inflacionario derivado de la post-pandemia ha quedado atrás, permitiendo una normalización más rápida de lo anticipado.
Este nuevo panorama inflacionario abre la puerta a ajustes más agresivos en la política monetaria. Sectores del mercado anticipan que el Banco Central podría aplicar un recorte de 25 puntos base en la Tasa de Política Monetaria (TPM) durante su reunión de marzo, adelantándose a lo previsto en el último Informe de Política Monetaria (IPoM). Con una proyección de inflación que promediaría el 2,6% durante el primer semestre de 2026, el ente rector contaría con mayor holgura para dinamizar la economía en un contexto de demanda interna controlada. (NP-Gemini-La Tercera)








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