A pesar de que el inicio de nuevas obras se mantiene estancado y apenas alcanza la mitad de los niveles registrados en 2019, la inversión en equipamiento por parte de las constructoras muestra señales de recuperación. Durante el año 2025, las órdenes de compra del sector experimentaron un crecimiento del 16%, alcanzando un total de 4.200 millones de dólares. Expertos del área consideran que este incremento, concentrado especialmente en el último trimestre, responde a una preparación de las empresas frente a expectativas de una mayor actividad económica para el presente año.
El panorama actual del mercado inmobiliario sigue condicionado por una baja demanda de viviendas y un elevado stock de unidades disponibles, factores que se suman a las altas tasas de interés y las barreras de financiamiento que han afectado al rubro tras la pandemia. Durante 2025, solo se iniciaron 321 faenas en los ámbitos habitacional e industrial, lo que representa una caída del 3,9% en comparación al año previo y una drástica reducción del 55,5% si se contrasta con las cifras obtenidas en 2019.
No obstante, el repunte en los montos transados a través de plataformas de gestión como Iconstruye abre una ventana de optimismo para la industria. Los analistas advierten que, para consolidar este repunte, es fundamental abordar la denominada permisología, que sigue asomando como la principal amenaza para el desarrollo de nuevos proyectos. En paralelo, el fisco podría recibir un alivio financiero adicional, ya que se proyecta una recaudación extra de hasta 2.100 millones de dólares gracias al incremento sostenido en el precio internacional del cobre. (NP-Gemini-El Mercurio)








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